Una semana en Ibiza: ruta de siete días
Ibiza en una semana: plan de siete días con casco antiguo, costa oeste, norte, este y salinas, con un día libre y etapas claras.
Una semana es el tiempo en que Ibiza deja de ser una lista de lugares que ver. Tienes sitio para un día sin plan, para repetir en una cala que te ha gustado y para las zonas que en los viajes cortos se quedan fuera. El plan que sigue recorre en siete días todas las partes de la isla. Puedes cambiar el orden según el tiempo y el humor; lo único importante es no poner dos días largos de carretera seguidos.
¿Una base o dos?
Para una semana tienes dos opciones razonables. O te quedas en un punto central, por ejemplo la ciudad de Ibiza, Santa Eulària des Riu o una finca en el interior, y haces excursiones de un día. O divides la semana: tres noches en el sur y cuatro en el norte o el este. El cambio te cuesta media jornada, pero te ahorra muchos kilómetros el resto de los días. Qué zona te encaja lo aclara la guía Dónde alojarse en Ibiza. Con coche de alquiler esta ruta es bastante más fácil; sin coche, elige la base según los autobuses, como se explica en Autobuses en Ibiza.
Día 1: llegada y ciudad de Ibiza
Al llegar basta con una tarde tranquila en la ciudad de Ibiza. Pasea por el barrio del puerto y mira hacia las murallas. La visita al casco antiguo en sí, déjala para la mañana siguiente, cuando estés descansado. Aprovecha también la primera noche para esbozar el resto de la semana: mira la previsión del tiempo y reserva para los días más calmados los de playa. Si un día de playa se estropea por el oleaje, es fácil cambiarlo por un día de interior.
Día 2: Dalt Vila y Puig des Molins
Dalt Vila forma parte del Patrimonio Mundial junto al poblado fenicio de sa Caleta, la necrópolis de Puig des Molins y las praderas de posidonia[1]. Por la mañana subes por el casco antiguo y por la tarde visitas Puig des Molins, al pie de la colina. La necrópolis es de época púnica, funcionó como cementerio durante toda la Antigüedad y tiene contabilizadas más de 3000 tumbas subterráneas[2]. Los horarios, consúltalos directamente con el museo. Para el contexto, Dalt Vila y Fenicios y Puig des Molins.
Día 3: costa oeste y es Vedrà
Hoy te vas al oeste. En el término de Sant Josep están la reserva natural de es Vedrà, Es Vedranell y los islotes de poniente[3]. La roca se ve mejor desde la costa; a los islotes no se puede subir. Combina la vista con una cala cercana y quédate hasta el atardecer. Más información, en Es Vedrà.
Día 4: día libre
Deja a mitad de semana un día sin programa. Vuelve a la cala que más te gustó, lee, duerme hasta tarde. Si buscas movimiento, sube a sa Talaia, que con 475 metros es el punto más alto de la isla[4]. Los detalles del camino, en Sa Talaia.
Día 5: el norte verde
El norte es la parte más tranquila de Ibiza. Sant Joan de Labritja está allí, rodeado de bosques, acantilados y calitas[5]. Por la mañana recorre los pueblos y por la tarde busca una cala para bañarte. A la vuelta merece la pena parar en Santa Gertrudis, donde hay pocas tiendas, pero con artesanía, decoración, antigüedades y cuero[6]. La versión completa de este día está en la ruta por el norte.
Día 6: salinas y sur
El parque natural de Ses Salines, en el sur, combina playa, salinas y aves. Está abierto todos los días del año, las 24 horas; pero no se puede pisar los estanques salineros, las dunas, los islotes ni nada que quede fuera de los caminos autorizados[7]. Sigue los senderos señalizados y báñate por la tarde. Más en Parque natural de Ses Salines y Playa de Ses Salines.
Día 7: el este y despedida
El último día lo pasas en la costa este. Santa Eulària des Riu tiene paseo marítimo, puerto deportivo y puente romano[8]. Una mañana tranquila allí, una comida larga y un último baño: el día de la vuelta no necesita más. Calcula tiempo de sobra para devolver el coche de alquiler y llegar al Aeropuerto de Ibiza.
¿Y Formentera?
Si te tienta la isla vecina, cambia el día libre por una excursión de un día. Cómo organizarla, en Formentera en un día. Para más de un día, la mejor opción es Ibiza y Formentera combinadas. Todas las rutas, en el apartado de Rutas.
Fuentes
Cada dato concreto se apoya en una de estas fuentes oficiales.
El Patrimonio Mundial «Ibiza, biodiversidad y cultura» (1999) incluye las praderas de posidonia, Dalt Vila, el poblado fenicio de sa Caleta y la necrópolis de Puig des Molins.
La necrópolis de Puig des Molins es de época púnica, funcionó como cementerio durante toda la Antigüedad y se han contabilizado más de 3000 tumbas subterráneas.
En el término de Sant Josep se encuentran el parque natural de Ses Salines y la reserva natural de es Vedrà, Es Vedranell y los islotes de poniente; bajo el mar hay una gran pradera de posidonia, también Patrimonio de la Humanidad.
El punto más alto de la isla, sa Talaia, de 475 metros, está en el centro del municipio de Sant Josep de sa Talaia.
Sant Joan de Labritja está en el norte de la isla, muy cerca de otros pueblos como Sant Miquel, Sant Vicent y Sant Llorenç; en su entorno hay extensos bosques, imponentes acantilados y calitas encantadoras.
Santa Gertrudis es un buen sitio para pasar una tarde de compras: hay pocas tiendas, pero se encuentran accesorios de artesanía, decoración, antigüedades y cuero.
El parque natural está abierto todos los días del año las 24 horas. Quedan restringidos al paso de visitantes los estanques salineros, los sistemas dunares, Cap des Falcó en época de nidificación (del 1 de marzo al 31 de julio), los islotes y todo lo que queda fuera de los caminos autorizados.
Santa Eulària des Riu tiene un paseo marítimo, un puerto deportivo y un puente romano, y 46 kilómetros de costa con muchas calas.
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